El sector agrícola de Nicaragua desempeña un papel clave en el desarrollo del país, pero los avances son desiguales en las distintas regiones, especialmente en el corredor seco, donde vive el 40% de los productores y el 30% de la población se enfrenta a problemas de nutrición. Estos problemas se deben a factores como la variabilidad climática, el escaso acceso a los servicios y la inversión limitada.
La agricultura en Nicaragua ha seguido un modelo convencional que ha utilizado insumos inorgánicos y pesticidas, contaminando suelos, agua y el medio ambiente, especialmente en zonas afectadas por el monocultivo de algodón en los noventa. Para transformar este sistema hacia una producción sostenible y respetuosa con el medio ambiente, se creó una iniciativa agroecológica en el norte del país, en una zona declarada parque municipal. Este proyecto buscó cambiar el enfoque de la agricultura convencional a la agroecología, mediante una plataforma público-privada liderada por la Alcaldía.