El estudio se realizó para conocer la contribución de la escuela de campo a productores en la capacitación y divulgación de la tecnología milpa intercalada en árboles frutales (MIAF). Una tecnología que contribuye en aumentar la producción de maíz y frijol e incorporar la producción intensiva de frutales de calidad comercial, eleva los ingresos, el empleo familiar y la captura de carbono del medio ambiente.
Las limitaciones en el manejo de la diversidad agrobiológica en Cuba, debido al déficit financiero, posibilitó una estrategia de fitomejoramiento alternativo y complementario al fitomejoramiento convencional y centralizado. Esta importante forma denominada Fitomejoramiento Participativo (FP), como parte integrante de la innovación agropecuaria local, se inició en el 2000 y después de ocho años de ejecución, los propios campesinos que se sumaron a estas ideas han evaluado su impacto.