Combatir el hambre y la desnutrición y garantizar la seguridad alimentaria son prioridades globales de acción, establecidas en la Agenda 2030, en el Objetivo 2: Hambre Cero. Su implementación requiere una acción compleja y coordinada a nivel nacional e internacional y el desarrollo de un modelo efectivo de gobernanza de la seguridad alimentaria en el futuro. América Latina es un ejemplo interesante de la regionalización de la gobernanza de la seguridad alimentaria.
Los sistemas alimentarios sostenibles son fundamentales para garantizar que las generaciones actuales y futuras tengan seguridad alimentaria y puedan llevar una dieta saludable. Para hacer la transición hacia la sostenibilidad, es necesario reconstruir muchas actividades del sistema alimentario, y un sinnúmero de actores en todo el mundo están empezando a actuar localmente. Si bien algunos cambios son más fáciles que otros, saber cómo navegar a través de ellos para promover prácticas de consumo y producción sostenibles requiere un conjunto complejo de aptitudes.
Este video ilustra los objetivos y el trabajo de la Plataforma de la Agricultura Tropical (TAP), una iniciativa del Grupo de los Veinte (G20) respaldada por la Unión Europea para mejorar la eficiencia y eficacia de los programas de desarrollo de capacidades y el intercambio de conocimientos con el fin de fortalecer los sistemas de innovación agrícola en los trópicos y subtrópicos. La Secretaría de la TAP está albergada en la Unidad de Investigación y Extensión de la Oficina de Innovación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
El Curso Masivo en Línea (MOOC) gratis sobre la Gestión de Datos Abiertos en Agricultura y Nutrición fue creado originalmente en el año 2016. El curso fue dado 5 veces entre Noviembre del 2017 y noviembre del 2018, alcanzando a más de 5000 personas mundialmente, antes de ser hecho disponible para su uso sin restricciones.
La Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) entendida como la disponibilidad y el acceso a los alimentos de calidad, es fundamental para el desarrollo humano; la sostenibilidad y el progreso del sector agropecuario son primordiales para mantener una oferta de alimentos en cantidad y calidad. En el departamento de Córdoba, la pobreza multidimensional es el doble para la zona rural (51.9 por ciento) con respecto a la urbana (23.3 por ciento). En ese sentido, los productores rurales dinamizan la economía local, contribuyen a generar empleos y con la SAN.