Actores locales y productores agropecuarios en Latinoamérica tienen acceso limitado a la información agroclimática y, cuando logran acceder a ella, tienen dificultades para traducirla en conocimiento procesable y accionable. Si bien los servicios climáticos son reconocidos por contribuir a cerrar la brecha entre la generación de información climática y su uso por parte de las partes interesadas, su provisión y uso en Latinoamérica aún representa un desafío crítico.
La Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) entendida como la disponibilidad y el acceso a los alimentos de calidad, es fundamental para el desarrollo humano; la sostenibilidad y el progreso del sector agropecuario son primordiales para mantener una oferta de alimentos en cantidad y calidad. En el departamento de Córdoba, la pobreza multidimensional es el doble para la zona rural (51.9 por ciento) con respecto a la urbana (23.3 por ciento). En ese sentido, los productores rurales dinamizan la economía local, contribuyen a generar empleos y con la SAN.
Chile es un país líder en la exportación de alimentos, en donde la apicultura juega un rol fundamental y cuenta con más de 1 300 000 colmenas para apoyar la producción de alimentos a través de la polinización. Las buenas prácticas deben ser abordadas de generación en generación de apicultores para favorecer el mantenimiento de colmenas sanas y activas para la presentación de servicios sistémicos de polinización.
Chile is a leading country in food exports, where beekeeping plays a fundamental role with more than 1 300 000 hives supporting food production through pollination. Good practices must be addressed from generation to generation of beekeepers to promote the healthy and active hives for the provision of systemic pollination services.
La FAO promueve la agroecología a través de diez elementos clave, como la diversidad, el intercambio de conocimientos, la eficiencia, la resiliencia y la economía circular, integrados en un enfoque sistémico.
En Colombia, el principal desafío es la escalabilidad, expandiendo las fincas agroecológicas a nivel territorial y fortaleciendo la gobernanza y difusión de buenas prácticas. También es necesario crear un marco institucional claro y fomentar incentivos para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles.
Countries around the world, including Kenya, are improving their national forest monitoring systems (NFMS) in response to the growing global demand for high integrity carbon credits. This demand is demonstrated by initiatives like the Lowering Emissions by Accelerating Forest finance (LEAF) Coalition, which commits to purchasing emission reductions. In order to sell carbon credits to LEAF, countries need to have reliable forest data that meets new carbon standards.
Over the years, Kenya has continued to experience high levels of food and nutrition insecurity. At the same time, the country is experiencing a rapid rate of urbanization, which is double the population growth rate. The growth of cities and urban areas has a direct impact on food security due to diminishing land for agriculture productivity and decreasing labour force, as a result of rural urban migration. In addition to reducing land for agriculture production, rapid urbanization contributes to climate change because of increasing greenhouse gas emissions from cities.
Every year around the world, 10 million hectares of forest are lost to deforestation and 70 million hectares are burnt by fire. In response, world leaders have committed to halt deforestation and restore 1 billion hectares of degraded land by 2030. To achieve this, countries need the right forest data to measure progress and enable action on the ground. To bridge this gap, FAO launched Open Foris over a decade ago.